Prevenir y combatir el fuego en la Amazonía
En 2025 se registraron más de 134.000 focos de incendio en Brasil. Las llamas arrasaron más de 100.000 kilómetros cuadrados de bosque. La iniciativa «Agro é Fogo» explica las causas de estos sucesos, ejerce presión pública sobre los gobernantes y apoya a la población en la prevención y combate contra los incendios.
El proyecto en síntesis
TemáticasHábitats
Objetivo(s) Prevención y combate contra los incendios forestales
Actividad(es) Presión política y labor de sensibilización, formación y equipamientos para el combate de incendios
En Brasil, el 99 % de los incendios en la Amazonía, la Caatinga, el Cerrado y el Pantanal tienen su origen en la acción humana. Gran parte de ellos son de origen delictivo, siendo provocados por ganaderos y empresarios del sector agroindustrial. El fuego no es solo el método más eficaz y barato para eliminar rápidamente la vegetación y abrir espacio para la soja, el maíz, el eucalipto, los pastos para el ganado y otros productos básicos destinados a la exportación. Es también una estrategia deliberada para expulsar a los pueblos indígenas y a las comunidades tradicionales, quilombolas y campesinas de sus medios de subsistencia y apropiarse de sus tierras.
La articulación «Agro es Fuego», que hoy en día agrupa a más de 40 movimientos, organizaciones y y grupos de investigación, identifica y combate precisamente estas acciones delictivas a lo largo de sus seis años de existencia.
Los incendios son armas en manos de quienes explotan los recursos naturales y para quienes las comunidades tradicionales suponen un obstáculo.
Agro é Fogo
Agro é Fogo pretende enriquecer el debate público y cambiar las políticas, yendo mucho más allá de las imágenes de satélite y los datos sobre la deforestación difundidos por el Gobierno. Por eso, publican análisis y declaraciones políticas, además de transmitir la magnitud de lo que está ocurriendo en los bosques y lo que están viviendo las comunidades que los habitan. También dan a conocer las identidades, realidades y resistencias de las personas más afectadas.
Otra acción fundamental de Agro é Fogo es la difusión y la puesta en valor de los conocimientos de los pueblos y comunidades tradicionales sobre el manejo ancestral del fuego. Por ejemplo, con un pequeño manual sobre la prevención y la lucha contra los incendios forestales en el Cerrado, que se financió, entre otras fuentes, con donaciones de Salva la Selva.
Agro é Fogo y Salva la Selva iniciamos nuestra colaboración a principios de 2025. Apoyamos primero un encuentro de tres días para que unos 40 miembros de la red pudieran debatir y planificar sus actividades anuales. Todavía en 2025, ayudamos también a garantizar a los pueblos y comunidades medios materiales e información necesarios para combatir y prevenir los incendios provocados en sus territorios. El plan actual para 2026, es sistematizar las denuncias de incendios provocados y remitirlas a los organismos públicos encargados de investigar, responsabilizar y castigar a los acusados.
Fondo «Aceiro» para el Combate y Prevención de Incendios en los Territorios
Nuestro proyecto para la financiación de equipos destinados a las brigadas voluntarias de protección y combate contra incendios se materializó con la creación, a finales de 2025, del Fondo «Aceiro» (que significa "cortafuegos"), al que las organizaciones aliadas pueden solicitar recursos. Para nuestra sorpresa, recibimos en muy poco tiempo 67 solicitudes, de las cuales pudimos apoyar once. La convocatoria puso de manifiesto la necesidad de más iniciativas como esta para fortalecer las brigadas contra incendios en los territorios.
El Fondo Aceiro pone a disposición de comunidades directamente afectadas por los incendios forestales recursos financieros para que desarrollen acciones de prevención, combate contra el fuego y restauración. El proyecto reconoce el papel protagonista de la comunidad local, fortaleciendo las brigadas comunitarias, fomentando prácticas tradicionales y agroecológicas y facilitando respuestas de emergencia ante los daños causados por el fuego.
"El objetivo de Agro é Fogo es ampliar sus iniciativas, con el fin de garantizar que más pueblos y comunidades dispongan de los recursos necesarios para seguir conservando y protegiendo sus territorios ancestrales", explica la secretaria ejecutiva de Agro é Fogo, Jaqueline Vaz.
Costos de equipamiento para brigadas voluntarias
- Equipo de protección individual y herramientas manuales: 301 Euros
- Kit de extinción de incendios con manguera de agua: 218 Euros
- Soplador portátil: 460 Euros
El proyecto va acompañado de un proceso de implementación de estrategias de prevención de incendios y reparación de los daños causados por el fuego.
Esto se debe a que, en casos de incendio, las comunidades afectadas no pueden depender en absoluto del apoyo inmediato de los bomberos de las autoridades competentes. Estos no están equipados para combatir incendios forestales —no cuentan ni con personal suficiente ni con los equipos necesarios— y, debido al número de incendios y a la extensión de las zonas afectadas, se encuentran completamente desbordados. Por lo tanto, a la población solo le queda formarse y equiparse para combatir el fuego y, mediante medidas preventivas, como la creación de franjas de protección —los llamados cortafuegos—, dificultar la propagación de las llamas.
El agronegocio en la raíz de los incendios
El sector agroindustrial exportador está estrechamente vinculado a los incendios provocados en Brasil. Por eso, la Articulación «Agro é Fogo» surgió en 2020 como reacción al infame «Día del Fuego». Los días 10 y 11 de agosto de 2019, agricultores criminales del estado de Pará se organizaron para incendiar grandes extensiones en el este de la Amazonía. De ese modo, llevaron a la práctica la destrucción de los bosques y de los pueblos que allí vivían, promovida por el entonces presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro.
Bajo el actual gobierno del presidente Lula da Silva, la protección de los bosques tropicales y de los derechos humanos recuperó su importancia. Sin embargo, año tras año, los pirómanos vuelven a prender fuego, ya que detrás de ellos se esconden intereses económicos y políticos concretos, sobre todo de la poderosa industria agrícola. Un tercio de los incendios se produce únicamente en los estados de Maranhão y Pará. Allí, al este de la selva amazónica y en las sabanas del Cerrado, avanza la llamada «frontera agrícola». Las áreas naturales se están transformando en vastos monocultivos industriales.
El principal destino de los productos agrícolas y madereros es China. La Unión Europea también desempeña un papel importante. Con el acuerdo de libre comercio firmado entre la UE y los países sudamericanos del Mercosur —que, además de Brasil, incluye a Argentina, Paraguay y Uruguay—, se espera que las exportaciones crezcan, lo que proporcionará más combustible, según Agro é Fogo.
Si quieres apoyar a los pueblos y comunidades tradicionales con los que trabaja Agro é Fogo y Salva la Selva, entra al área de donaciones para "Defender las selvas tropicales".
Manual de Prevención y Combate de los Incendios Forestales de las Comunidades del Cerrado
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Así lo señala un estudio realizado en 2024 por la doctora en geociencias Renata Libonati, coordinadora del Laboratorio de Aplicaciones de Satélites Ambientales (Lasa) de la Universidad Federal de Río de Janeiro.
Cortafuegos (aceiro en portugués) es una franja sin vegetación creada en los terrenos para servir de barrera contra la propagación del fuego.