Rotura de oleoducto produce tragedia ambiental en Ecuador
27 mar 2025
La rotura de un oleoducto produjo el 13 de marzo un grave derrame de petróleo que está afectando a comunidades y ecosistemas de manglar y otros ecosistemas en la provincia ecuatoriana de Esmeraldas.
El Sistema de Oleoducto Transecuatoriano SOTE es uno de los dos oleoductos que conecta los campos petroleros de la Amazonía ecuatoriana con la costa, bombeando hasta allí el crudo, donde se refina y o bien se exporta o se destina al uso nacional.
El SOTE sufrió el 13 de marzo una rotura, debido a un deslizamiento de tierras o „movimientos en masa“ de 225.000 m³ de tierras, como consta en los comunicados oficiales de la empresa responsable, Petroecuador. Reconocieron que la rotura provocó un derrame del equivalente a más de 25000 barriles de petróleo. El 18 de marzo se declaró la emergencia y la fuerza mayor mientras la mancha de crudo avanzaba hacia el mar por efecto de la corriente y del viento. Las parroquias más afectadas que viven del río son: Cube, Viche, Majua, Chinca, San Mateo, Tachina, Pianguapí.
De hecho, el crudo se fue expandiendo por los ríos Esmeraldas, Caple y Viche, volviendo sus aguas en buena parte negras y viscosas, afectando también a las riberas. Según la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios OCHA, desplazada hasta el lugar, el petróleo ha contaminado gravemente fuentes de agua clave dejando a medio millón de personas sin acceso a agua potable y saneamiento.
La provincia de Esmeraldas, es también conocida como la provincia verde. Esmeraldas es también el nombre de la capital y su alcalde, Vicko Villacís, habla de „daños ecológicos sin precedentes“.
Sin contar con el último incidente, desde el año 1972 hasta 2023 en la provincia se han derramado 138.000 barriles de petróleo del SOTE.
La más perjudicada es la población mayoritaria afroecuatoriana, históricamente marginada, principalmente las familias rurales del cantón Quinindé, donde se sitúa la zona cero de la catástrofe, en el sector El Vergel-El Mirador. A raíz del derrame, están teniendo problemas para acceder al agua potable produciéndose enfermedades gastrointestinales y el aire ha sido irrespirable en algunas zonas. El agua de estos ríos abastece también a las poblaciones de los cantones Esmeraldas, Atacames y Río Verde, en torno a 300000 personas.
El río Esmeraldas forma un estuario al desembocar en la costa donde crecen los manglares, en el área protegida Refugio de Vida Silvestre Manglares del Río Esmeraldas. Con la contaminación del agua, el ecosistema de manglar ha resultado severamente contaminado sufriendo daños irreparables que se suman a los infringidos a las comunidades y sus actividades domésticas y económicas, como la pesca artesanal. El Refugio cuenta con una de las extensiones de manglar más importantes de Ecuador, con seis especies de mangles -pava, rojo, blanco, negro, pinhuelo y botón-.
Además, la arena y el agua de playas como Peñas Blancas (Río Verde) Las Palmas, Las Piedras y Camarones (Esmeraldas) y Same (Atacames) está contaminada por lo que ha habido que cerrarlas, afectando al sector del turismo, vital para los habitantes de Esmeraldas.
La empresa petrolera Petroecuador, responsable del SOTE, informó haber contenido la expansión del petróleo a mayores áreas mediante la construcción de diques que, sin embargo, colapsaron a los pocos días provocando un mayor avance del desastre.
"Tomará 50 años a nuestros ríos, manglares y mares reponerse del daño provocado por la empresa Petroecuador", considera Ismael Bernal, del colectivo YASunidos y añade "rechazamos categóricamente el racismo ambiental y la política de muerte, despojo y criminalización de nuestro territorio".
La infraestructura petrolera ecuatoriana es obsoleta, lo que acarrea el riesgo de derrames frecuentes. Además del SOTE, que este año cumple 53, existe otro oleoducto más reciente en Ecuador, el de crudos pesados OCP que, a pesar de ser más nuevo no está exento de roturas y accidentes contaminantes constantes. Entre otras cosas, „los cierres de válvulas deberían estar automatizados“, dicen desde nuestra organización contraparte en Ecuador, Acción Ecológica.
„Una vez más, queda de manifiesto cómo una actividad económica obsoleta y contaminante, como es la extracción de petróleo en la Amazonía, que enriquece a empresas multinacionales destructoras de la selva y responsables del cambio climático, tiene la capacidad de destruír el sustento de miles de familias“, dice Guadalupe Rodríguez, de Salva la Selva.
El representante del Frente de Defensa de Esmeraldas, Jorge Vélez, se quejó de que el gobierno haya priorizado reactivar el bombeo de crudo, ya desde el 19 de marzo, por encima de la remediación ambiental. Mientras, la población lucha más bien por la supervivencia y una vida en un ambiente sano y libre de contaminación. Según Amnistía International Ecuador, „los riesgos sanitarios son a largo plazo“.
La Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía de Ecuador CONFENIAE exige, a través de su líder Marlon Vargas, una auditoría internacional independiente para evaluar los daños en ríos y manglares, además de reparaciones integrales para las comunidades afectadas, que incluyan el acceso permanente a agua limpia.
provincia de EsmeraldasCon una población de 554.000 personas, es la octava más poblada de Ecuador y la séptima en extensión
manglaresLos manglares son ecosistemas de árboles de mangle, que crecen donde el agua dulce de los ríos se mezcla con la salada del mar y cuenta con una flora y fauna particular.
sufriendo daños irreparablesEn Esmeraldas, los manglares están muy amenazados por el crecimiento de la propia ciudad y sobre todo, por la expansión de la actividad de cultivo industrial de camarón y la expansión de la agricultura.